jueves, 25 de agosto de 2016

Anécdotas 6.0...

ACTO 1 - FEAR


Lo que intento decirte es que esto me matará (o puede que lo hagas tú).
No sé si dentro de diez, veinte, uno o dos años, pero sé que lo va a hacer.
Y hace tiempo que en mi vida todo está de paso y sé que así tiene que ser.
Porque uno se siente destrozado cuando lloran con él y ya habéis llorado muchos conmigo.

Puedo escribir del dolor que siento,
pero jamás de quien me lo provoca.
Alguien que me provoque un dolor como para escribirlo:
no merece ni una de mis palabras.

Tengo una herida abierta en el costado y tú no dejas de culparme de los rastros de sangre.
Esta es la metáfora más horrible que se me ha ocurrido para hablarte del dolor.
Y es preciosa.

En la vida nos llegan retos que es cuestión de tiempo necesitar superarlos. Historias tintadas de azul, sepiadas en blanco y negro, que juegan a sentirse llenas de color, y a la vez de nada. Escritas con Jägermeister y un par de cubitos de hielo que se derretían con los 38º C de mis lágrimas. En marzo de este mismo año decidí escribir el artículo que sigue siendo el tweet fijado de mi timeline, y es que a día de hoy es de lejos el mayor de mis temores: ese rechazo. Yo no lo entiendo, pero es que vosotros a mí tampoco. Tampoco pretendo que lo hagáis, solo que me dejéis que yo intente convenceros de algo que ni yo mismo sé explicar, pero sé que soy feliz intentándolo. Jamás olvidaré mi rostro y el suyo (de ella) cuando hui (y ella conmigo) por primera vez y sentí el pánico trepando por mis pulmones hasta cerrar mi tráquea. Sus frases (de ella) no calmaban porque yo solo quería volatilizarme; desaparecer. Ninguna película de terror me ha impactado más que la mía propia. Sin efectos especiales y con palabras se consigue hacer temblar a un esqueleto. El día que quieras volver, hazlo sin testigos que tengan que presenciar nuestro desenlace.

Navegando entre mis borracheras de este verano y entre mensajes que llegaron en cruceros oxidados a mis oídos, me di cuenta de que en el fondo, hay gente que aprende a quererte obviando ciertos aspectos de tu vida. Yo mismo me pregunto cómo pueden obviar algo que es mi vida misma, que es mi icono, que es mi bandera, y una de las luchas que hace que tenga sentido mi paso por este mundo. Quizás es que es muy difícil aceptar un conjunto en su totalidad y que el criticado fenómeno fan es el mismo que nos mueve en nuestras vidas. Quizás es que soy demasiado tolerante con la intolerancia o demasiado intolerante con la tolerancia. "Una persona que te hace sufrir, no merece estar a tu lado" - eso dicen.

[14-julio-2016: flores de sangre II] Me defino como ateo y probablemente sea más creyente que todos vosotros. Creyente de lo que me da la gana, también es cierto, pero férreo en mis plegarias. Te debo una segunda visita. A ti. Tengo que volver a dejar huella debajo de esos pinos donde se encuentran tus restos. Tengo que ir a contarte que justo dos días después de dejarme el alma delante de tu fotografía, me llegó una entrada para el concierto de Rihanna, en Barcelona. Sé que Barcelona está bastante lejos de donde nosotros vivimos, pero yo me fui. No me lo pensé dos veces. Necesitaba desconectar y dejar que mi cabeza volase hacia otra parte. Necesitaba soltar mucha negatividad que me estaba triturando por dentro. Necesitaba que mis apuestas de este año hubiesen tenido algún tipo de sentido y que la palabra ruptura no definiera el tejido del mes de julio (y de enero, febrero, marzo, abril, mayo y junio). Y al final lo conseguí. No sé gracias a quién o a quiénes, pero acabé desgarrándome la garganta en el Palau Sant Jordi junto a personas maravillosas. Barcelona es mágica, abuelo. Una pena que nadie te llevase a ver tu Camp Nou y la famosa Rambla donde se pasea tanta gente perdida. Yo estaba perdido allí. Me acordaba de ellos, de él, de ella y de todas esas personas con las que me hubiese gustado pasear por allí. Paseaba solo, rodeado de gente, pero solo. Me acordé de visitar los sitios que tenía que visitar y de llevarme en el corazón los recuerdos que tenía que llevarme. Visité tu estadio. Ya te digo yo que impone mucho más desde dentro, por muy majestuoso que se vea desde fuera. Volveremos. 

[verano-1963/verano-2016: viajes] 

I [BREXIT 12.08] El mundo está en crisis, pero nosotros también. Deambulamos desde Notting Hill, cruzando Soho, Camdem Town y Bloomsbury. Entre otras muchas, ellas componen el rompecabezas que fue sede olímpica en 2012. Menciono a los rompecabezas porque tu cabeza ya debe estar quebrándose por el río Támesis. Hecha trizas después de no poder resolver el puzzle que comenzó en antaño. Una vez me dijeron que sabía sacar lo mejor y lo peor de cada persona. No sé si fue una frase tuya exactamente, pero tampoco sería muy lejana a ese pensamiento utópico que nos rodea. Hemos intentado remar el mismo barco, pero ha sido superior a nosotros. Nos hemos acabado hundiendo, y cuando yo esperaba agarrarme a tus lianas, acabé precipitando al vacío y siendo devorado por la tormenta del Mar Mediterráneo. Entre nubes de oscuridad y molinos de viento que provocaban hendiduras infernales sobre mis hombros encontré haces de luces que gritaban mi nombre. Nadie viaja 150 kilómetros para irse con las manos vacías, a no ser que no puedan cargar con lo que se llevan. Escapar es síntoma de no poder continuar, por muy ancladas que estén las raíces de los lugares donde hemos permanecido durante tantos 365/6 días. Lo peor es que entiendo que huyas y también entiendo que no quieras estar aquí. Cuando le disparan al corazón, ya no quedan latidos que puedan reanimarlo. Cuando le disparan a la paciencia, ya no quedan segundos que te permitan descansar en el lecho de flores. Cuando le disparan a la soberbia, obtenemos ira y furia. Cuando le disparan a la esperanza, ya no nos queda nada. Dicho pensamiento derrotista no nos conduce a ningún lugar. Siempre podemos encontrar nuevos objetivos. Espero que Londres te los dé de la mejor manera posible, como nosotros no hemos sabido hacerlo. Este teatro de vida es surrealista. Merecemos la mejor de esas estatuillas que reparten en Hollywood: mejor película (de vida) y mejor actor principal. Siempre termino conversando en bulevares y bebiendo ginebra. Da resaca, lo confirmo, pero es necesaria para tener un motivo para quejarse al día siguiente. ¿Te suena esto? A mí ya se me hace tan repetitivo como las canciones de una barbadiense que siempre me suenan como nuevas. ¿Te parece contradictorio? A mí también, pero tampoco voy a afirmarlo. Por si no lo percibes, esta es nuestra forma continua de vivir. Nada acaba nunca. Ni allí en las islas, ni aquí en la península. Siempre son las mismas canciones, siempre los mismos culpables y siempre los mismos fantasmas son los que se aparecen en los crepúsculos taciturnos. Vamos a tener que aprender a crecer, aunque sea difícil. Estamos caminando. Estamos dando pasitos. Estamos gateando. Estáticos. Muertos.

II [Venezzzia 2015] Dos manos se fundían como palomas a la deriva de unas góndolas que inundaban sus pensamientos. Bonita fotografía para un bonito recuerdo, pero ninguno de los dos se atreve a dar el paso que los lleve a Roma de nuevo. Ninguno de los dos se atreve a cruzar el continente y volver atrás. Anclarse en el pasado no se considera aún pecado capital, pero debería serlo. Muchos siempre buscan ese lugar cerrado a la otra persona. Como tú. Como ella. No existe ningún andén 9 y 3/4 que os lleve a Hogwarts, ni ningún armario que os transporte a la fría Narnia. Seguís creyendo que os vais a convertir en ese príncipe azul para vivir vuestro propio cuento de hadas. No hay hada madrina ni carroza. Esto es la vida real. Hay que tomar decisiones que no estáis tomando. Roma nunca va a volver si vosotros no sacáis los billetes para viajar a ella. Roma sigue allí y vosotros aquí: actuando como desconocidos que juegan a ser celosos, o que no juegan a nada. Si te preguntas el porqué de Venezzzia es porque Roma me aburre mucho. Es preciosa, como toda vuestra historia, pero es más apasionante morir ahogado entre las aguas de Venecia que entre los escombros de un coliseo que se hunde con vosotros. Y es que al final las paredes se caen, los sueños se rompen y la corriente del mar sigue yendo y viniendo. Ella es más inmortal que todos nosotros.


III [sueños de una mujer que no tiene recuerdos] Siempre acabamos todas las noches de domingo repitiendo esta historia y es que sé que te hace feliz contarla, aunque al día siguiente ni te acuerdes de que lo hayas hecho. La ilusión de una muñeca de cartón como símbolo de máximo materialismo. Es una pena que hoy en día no sepamos vivir así y queramos más y más para seguir sintiéndonos menos. No sé por qué, pero siempre te emocionas al recordar cuando decidiste que María tenía que darse un baño porque estaba sucia y que al final acabó rompiéndose. Se deshizo junto con la alegría de una niña de seis años que no tenía nada más. El vacío y la soledad sonora son dos de las mejores sensaciones si las experimentas voluntariamente. No fue tu caso. Viajar al pasado es algo maravilloso, y una vez más se demuestra que el ser humano solo es capaz de recordar los impactos negativos que le plantea la vida. Qué fácil es olvidarse de sonreír. Tú nunca lo haces.

IV [la mamola] Es difícil de entender, pero yo me fui porque quise. Sentí que ese era mi lugar en aquel momento. Sentí que tenía que tener reencuentros y que no le debía explicaciones a nadie. Al final las acabé pagando a uno de los mayores y más injustos precios que te pueden exigir por haber elegido. Dejé a mi Seat Toledo en frente de esa arena que no es arena y de ese mar que siempre huele a vida. Hasta los lugares más remotos acaban teniendo su encanto, por muy pequeños que sean, o acaban teniendo algo que siempre te hace volver. Allí me encontré con gente desconocida, gente que me quiso, gente que me buscó y gente que se detuvo a escucharme y a escucharnos durante más de dos horas interesándose por mí. Volví a repetir mis historias: aquellas que se cuentan mejor con un par de copas encima y aquellas que prometí en su día que no me harían flaquear si decidía contarlas. Al fin y al cabo estaban allí los de siempre (y eso que el primer día me faltó uno). Estaban esos a los que aguanto día tras día y de los que escucho mil batallas. No sé por qué me las cuentan, ni tampoco sé por qué los escucho. No voy a decir que es rutina, porque no lo es. Me importan. Mucho. Se me dibujaban sonrisas cuando nos mirábamos y nos invitábamos a alguna que otra copa diciendo que después del verano nos necesitaríamos: todos. Nos volvimos a reír con las mismas bromas. Yo me sentía genial y, por muchas disputas que me haya llevado, eso al final es lo que importa.


[30-julio-2016: secuestro nupcial] Hay muchísimas personas que tienen como deseo en su vida colarse en la boda de alguien desconocido. Pues, efectivamente, no fui yo la persona que acabó cumpliendo ese sueño, pero sí que fui parte de él. Hay momentos descabellantes en los que te planteas si dejarlo todo atrás es lo mejor para poder seguir más tranquilo. Hay momentos en los que te dicen que hay personas que no quieren seguir apostando por ti, que has dejado de ser "esencial". Hay momentos en los que tres valientes se van a dar un paseo, a [inserte nombre de ciudad 1] y a [inserte nombre de ciudad 2] para acabar en Málaga. Poco se habla de esto y mucho se habla de todos los errores que han cometido. Es una sensación indescriptible. Os lo prometo. Puede que no rompáis a llorar por fuera, pero sí por dentro y os aseguro que acabáis destrozados. No supe recomponerme, pero yo lo hice. Tenía que dar la talla. Están loquísimos, lo sé, pero vaya forma de dar sorpresas y de arreglar las cosas. 150 kilómetros y un secuestro. Una vida por delante y probablemente juntos. Os puede parecer ficción, pero no lo es.

[3-agosto-2016: "Solo necesitas dos manos para satisfacerlo. Con ellas puedes fregar, barrer, planchar y hacer de comer"] Chimamanda Ngozie Adichie - "Enseñamos a las mujeres a empequeñecerse, a sentirse inferiores. Les decimos: "Podéis tener ambición, pero no demasiada. Tenéis que aspirar a ser exitosas en la vida, pero no demasiado exitosas, sino estaréis amenazando a los hombres". Soy mujer, y como tal, se espera de mí que aspire al matrimonio. Se espera que tome mis decisiones siempre teniendo en mente que el matrimonio y la familia son lo más importante. El matrimonio puede ser una fuente de diversión, amor y apoyo mutuo, pero, ¿por qué le enseñamos a las mujeres que deben aspirar a casarse y no hacemos lo mismo con los hombres? Las educamos haciéndolas ver como competidoras, no por trabajos o logros, lo que creo que podría ser algo bueno. Pero no, lo hacemos para que compitan por la atención de los hombres. Educamos a las mujeres diciéndoles que no pueden ser objetos sexuales de la misma forma que los hombres lo son. Feminista: aquella persona que cree en la igualdad social, política y económica de ambos sexos".

[21-julio-2016: lágrimas de diamantes] A las 22:35 de la noche comenzó a escucharse la instrumental de Stay mientras el Palau Sant Jordi se iluminaba de flashes esperando a su presa: ella. Cubierta de blanco, como si de un ángel se tratase irrumpió con su voz en el centro del lugar. Silencio. Gritos. Ahí estaba yo, puede que más sensible que la mejor carta de despedida que se haya escrito. Yo no lloraba. Yo la sentía. Yo no derramaba lágrimas: se me escapaban. Habían sido muchísimos años esperando ese sueño. Un sueño tan estúpido como un simple concierto. Un sueño tan estúpido como dos fugaces horas mirándonos sin encontrar nuestras miradas. Detrás de ese concierto había canciones con amigos, canciones de fiestas, canciones de despedidas, personas que jamás había visto, pero que había conocido gracias a su música. Detrás de esa voz había personas que siguen acordándose de mí cada vez que suena una de sus canciones en la radio y eso te hace eterno en sus efímeras vidas. Rihanna ha definido en parte esa desidia que tengo a veces en la vida y esa preocupación que dedico. 8 álbumes resumidos en un espectáculo del que todavía recuerdo cada segundo y del que me sigo emocionando a día de hoy. Con Diamonds me irrumpió la nostalgia y la necesidad de volver a verla en concierto. El poder de la música y el poder de una ilusión que se materializa. Ese poder que me hará volver. 

ACTO 2 - PRIORITIES

Yo no quise ver cómo el país se derrumbaba,

y la bolsa bajaba,
mientras yo subía bolsas cargadas de sueños a un décimo
sin ascensor
y con certeza de no llegar a cumplirlos.
Yo no quise que invirtieses tanto tiempo en mí.
Yo no quise ser la cura.
Tampoco quise ser la enfermedad,
y acabé matándote.

Habéis tropezado tantas veces con mis piedras, 
que tengo una bella colección de rocas con la que podéis cavar mi tumba, 
aunque cuando lo nuestro se muera nadie va a extrañarlo
ni vamos a encontrar ningún cementerio al que llevar flores.

Sabes que nunca dejaría que te pasase algo; que voy a estar aquí hasta el final.
Que nunca jamás habrá nadie que me arrastre a pensar que pierdo el tiempo contigo.
Que dentro de seis meses volveremos a plantear qué hacer dentro de otros seis.
Que ahí cerca es donde debo estar siempre.
Sabes que me importas. ¿Lo sabes de verdad?
Pues te equivocas.

Prioridades. Qué bonita palabra para un segundo acto (que por coherencia debería haber sido el primero). Si hablamos de prioridades, hablamos siempre de esa jerarquía donde hacemos hincapié en las primeras cosas. Qué paradójico es utilizarlo para un segundo acto: un acto que es más "secundario". Todos hemos tenido la necesidad de priorizar y también de ser prioritarios para otros en algún momento. De esto mismo quiero hablaros: de ser prioritarios para otras personas. Me gané el título de cabrón (que me gusta bastante) y el de hijo de puta (que me gusta mucho también, pero que en cierta parte, mi madre no tiene culpa) hace meses atrás. Decir las cosas con cierta claridad y poner los puntos sobre las íes parece que no es lo más correcto. Dejar personas marchar para que no sufran más por ti tampoco es lo correcto. ¿Qué es entonces lo correcto? ¿Aguantar meses y meses las paranoias de alguien que cree que le estás robando la vida? ¿Enfrentarte en conversaciones por distintas ideologías políticas? ¿Ceder al prójimo en contraposición a tu opinión? ¿Perdonar hasta la saciedad para que después se acaben enfadando contigo a la mínima? Quizás nada de esto sea corrección. Yo tampoco puedo explicarlo. Quizás todo esto sea corrección en su determinado momento y en su determinada situación. Correcto es establecer prioridades y sobre todo, ser sincero con lo que estás estableciendo. No me equivoco. ¿Sí? ¿No? Tal vez. Quizás sí. Quizás no. Quizás el sentimiento que más le duele a la palabra prioridad se denomina decepción. Quizás.

[propósito de septiembre] Mi propósito de septiembre es dejar de fumar en aquellos lugares donde no estés, porque las caladas de ansiedad no saben igual estando solo. Mi propósito de septiembre es animarte a tirar la piedra sin esconder la mano y gritarte suavemente al oído que avanzar en la vida es tan importante como pararte a mirar lo que tienes al lado, y que puede que lo que tengas al lado sea tan bonito como tus propios sueños. Si no me hubiese detenido a pintar de blanco todas las manchas que ibas dejando, nos estaríamos ahogando por no saber nadar entre errores. Mi propósito de septiembre es seguir apostando por esto, siendo consciente de que puede que no me lleve a ninguna parte o puede que me lleve a todos lados. Mi propósito de septiembre es seguir escuchando que continuar así me puede llevar al fracaso mientras rozo el triunfo. Mi propósito de septiembre es repetirme que me gusta ser un inútil (puede que sea lo que pensáis) y que en verdad tengo más de listo que unas necias palabras. Mi propósito de septiembre es que sepas que no duele el pasado, sino que ilusiona el futuro. Mi propósito de septiembre es seguir buscando nombres y apellidos para esas aventuras y esas escapadas que nos montamos de vez en cuando. Mi propósito de septiembre es cumplir esos veintiuno sin sentir que ya me han pasado más de dos décadas por encima. Mi propósito de septiembre es seguir llevando ramos de flores a ese ángel que me escucha sin esperar nada a cambio. Mi propósito de septiembre es derramar alguna que otra lágrima, pero de felicidad. Mi propósito de septiembre es seguir siendo el noveno episodio de tu propia temporada de Juego de Tronos. Yo nunca soy el final. Mi propósito de septiembre es seguir llenando corazones con la magia que desprenden mis palabras perdidas en tus oídos. Mi propósito de septiembre es seguir a tu lado, por muy lejos que podamos llegar a estar. Mi propósito de septiembre es volver a perderme junto a ti para que nos sigamos contando historias de madrugada. Mi propósito de septiembre es seguir dejando huella, por si al final de todo esto ya no estuviese.

[GRECIA 12.08] Aquí yace el cadáver en versos del amor de mi vida cuyo corazón rompí sin apuntarle con una pistola en el pecho. Me cuesta admitir que después de tanto tiempo no haya aprendido a quererte. Sigo queriéndote de más cuando debería dar un poco menos para intensificar lo que siento en los malos momentos. Probablemente lo bonito sea que no tengamos muchos malos momentos y que vivamos los buenos con ese extra de intensidad. Buscaste muchas excusas (excusas de mercadillo) para escaparte de este infierno que tú te creaste antes de salir de aquí. Un infierno de porcelana que olía a perfume de renombre. Yo no entendí la necesidad de volver a revivir un pasado que se suponía que estaba más que olvidado. Yo no entiendo nada y lo entiendo todo. Estás destinada a ser la Cruella de Vil de las historias de muchos mundanos. Algunas por tus acciones y otras porque había una oferta en la que tu nombre salía gratis y así era más fácil economizar. Hemos aprendido que lo mejor es separar y que las mezclas no son de lo mejor por muy bien que suene el nombre del cóctel. Recuerdo las palabras de alguien que te dijo: "No sabes la suerte que tienes. Si es que te quiere. Ha estado un día nerviosa pensando en qué escribirte y en cómo solucionar las cosas. Lo que yo llamo amigos no son más que tíos con los que salgo a tomar unas cervezas. Nada como esto. // Vosotros sois las cuatro personas más distintas que os podríais haber juntado. No tenéis nada que ver los unos con los otros, pero os queréis y se ve que os queréis mucho. Sois diferentes, pero se ha juntado lo mejor de cada diferencia". Es así. Estás rodeada de personas que apostarían ciegamente por ti y eso hoy en día es un privilegio. Qué bonito es soñar contigo en los dos mundos. Que te falten dedos de una mano para almacenar los corazones que te unen debe de ser felicidad verdadera. Ser uno de ellos debe de ser felicidad verdadera. Tú. Yo.

[mezcla de sabores] Cuatros cometas en el cielo enredaron sus cuerdas y acabaron cortándose y aterrizando en la misma colina, en el mismo árbol, en la misma hoja, en la misma célula. Las cuatro cometas acabaron realizando la misma fotosíntesis, y vaya mezcla de sabores más desastrosa, pero a la vez muy mágica. El tiempo se ha detenido desde que nosotros cabalgamos en el mismo caballo blanco. Este primer año de universidad ha sido maravilloso, pero porque ha sido a vuestro lado. Eso no puedo negarlo. No puedo. Diría que tengo suerte, pero no es así, yo creo en vosotras. La suerte es un sentimiento azaroso. Nosotros ya no somos azar. Siempre dijimos nuestra frase: "Salseo es unión" y así lo ha sido. Me he reencontrado mil veces con mi alma sin necesidad de mirarme en un espejo astral. Me sentía feliz al ir a clase y al sentarme con vosotras en la última banca del aula. He encontrado mi propio trébol de cuatro hojas sin buscarlo. Cada uno de nosotros somos una de esas hojas. Nunca está tan oscuro como cuando está a punto de amanecer. Esa es una de las frases que nos definen, al igual que Amaral y el Arrebato o 'Don't Let Me Down'. Ver Eurovisión juntos mientras vemos como llevar un vestido hortera hace que media Europa se vuelque por la canción que te hace quedar segunda. Ver una película de miedo juntos mientras nos asustamos más de nuestra pequeña tonta que de la misma película. El salseo nunca será perfecto si no es máximo. Recordadlo.

[250423ZAUG16] Cada vez hay más y más frentes abiertos, y parece que ninguno tiene ansias de cerrarse. Esta guerra se viste se rojo sangre esperando que pronto haya bajas. No hay camuflajes. Tú bien lo sabes. Yo bien lo sé. A veces nuestra melodía roza un surrealismo mágico que me encanta contemplar. Intentan que la limonada nos sepa amarga y que el Cartojal nos sea de buen gusto. Nos estamos excediendo. Eso dicen. No puedo negar que ya estoy cansado. Muy cansado. Me da igual como piensen que seas y como de importante seas en sus vidas. Para mí sí lo eres y eso no lo entienden. Algunas almas necesitan cirugía. Toda fórmula matemática se basa en buscar el odio, la ruptura, el miedo y el dolor. Está difícil avanzar a través de este campo de minas. Mi padre siempre me ha dicho que soy un gran estúpido por defender las causas perdidas, esas personas que acaban levantando pasiones allá por donde van y que no suelen ser para bien. Me solía decir eso hasta que vio mi rostro sonriendo con muchas de ellas y entonces entendió que eso era lo que quería. No quería rescatar a gente del vacío, sino llegar a sentirme completo con las personas que yo mismo había elegido. Personas que habían llegado para quedarse y que me estaban construyendo, y moldeando la persona que soy a día de hoy. Llevaba razón. Esa era la sonrisa que me motivaba a seguir. La sonrisa de los logros conseguidos y la de los diplomas otorgados. Esa misma. Este año he conseguido superarme en muchas de las barreras que daba por imposibles en mi vida. Barreras que necesitaban un mesías como Moisés que las partiese en dos para poder cruzar a través de ellas. Todas las barreras que caen tienen una historia que echar de menos, pero yo he aprendido a despojarme de ellas y a saber contarlas sin que vuelvan a construirse. Gracias. Parecía que hablaba de mí, pero no lo hacía. Estaba hablando de nosotros dos. Seguiremos perdiéndonos por todos lados mientras nos amenazamos con echarnos de menos. Seguiremos buscando un pique eterno que haga más divertido el paso de los días que no se acaban. Seguiremos defendiendo a capa y espada el autotítulo que nosotros mismos nos asignamos. Seguiremos discutiendo sobre qué harás cuando acaben tus cinco años y yo te seguiré diciendo que te vayas, que a mí no me importa. Seguiré llamándote [inserte adjetivo] porque realmente estás muy mal y deberías tratarte. Seguiremos escribiendo # para simbolizar que nos damos por vencido. Seguiremos jugando a ser ADC y Support cuando vayamos de fiesta. Seguiremos buscando nuevos blancos a los que disparar. Seguiré guardando tus vainas delante de la entrada de Rihanna hasta el día en que te vayas, que se quedarán en el mismo sitio. Seguiré con mis clases de inglés que no saben a nada, pero que ayudan con un happy horses a superar ciertos retos. Seguiré agradeciendo que fueses partícipe de la sorpresa del 30 de julio y que tengas otra en mente que me da bastante coraje, pero que me va a hacer mucha gracia cuando la reciba. Seguiré pensando que eres gilipollas, pero aun así, seguiré esperando a que me vaciles todos los días. Seguiré esperando que algún día me dejes tranquilo, pero sé que no será así. Seguirás buscándote enemigos entre mis amigos y eso no está bien. Realmente, con que sigas (en la esencia del verbo seguir), todo estará bien. No pido más. Si no sigues, no te olvides de crecer y de volar hacia todas esas metas que tenemos propuestas y de cumplir esa lista de sueños antes de morir que tenemos pendiente. Sigue tocando corazones para que se queden a tu lado. Se te da muy bien. Conmigo ha funcionado.

[dolor 2016] Te eché de menos. Mucho. Puede que no me creas y puede que pienses que fui injusto por cabrearme tanto como lo hice en su momento. Me colapsé y estallé. Intenté no alimentar la bestia que se crea en mi interior cuando pasa esto, pero yo no lo hacía. Lo hacíais vosotros. Fue un gran cúmulo de infortunios que casi nos lleva a la destrucción. Queríamos pasar página y dejar todo atrás, pero ocupábamos siete. Era imposible. Creía conocerte como si te hubiese parido cientos de veces, pero te superaste. Tenía la constancia de que tu circuito neuronal fallaba y de que de vez en cuando explotabas, pero no me esperaba que fueses a montar una de las mejores escenas de nuestro verano. Sinceramente (sabes que se me da bastante mal mentir) creo que vas muy rápido y que te has apresurado en tomar riendas que no deberías haber tomado con tanta fugacidad. Todos somos libres de tomar nuestras propias decisiones y de arrepentirnos o no de ellas. Otra etapa más está a la vuelta de la esquina y me gustaría que te centrases más en ella. No te animo a despojarte de elementos que han aparecido en tu vida, pero ten cabeza con las decisiones que tienes que tomar. Volvemos a estar juntos otro curso más; para variar. No me quejo. De hecho, quiero que volvamos a ir al McDonald's a las 4 de la mañana para ahogar nuestras charlas entre hamburguesas de un euro y que cada dos semanas sigamos yendo al Foster's a ver si encontramos a ese camarero del que nos reímos tanto. No hemos cumplido la promesa de llevar al pistos al Chorro, pero sí que volveremos el año que viene. Ese lugar tiene algo mágico. Necesito que cumplas tus promesas, tanto como te voy a llegar a necesitar a ti. Perdiste nuestra apuesta y que sepas que no estás perdonado. Sigo esperando mi recompensa. Este año tengo mucho que agradecerte. Gracias a ti he conocido a personas maravillosas de las que estoy muy orgulloso. Gracias a ti he comido [inserte plato de comida] varias veces porque tu madre sabe que me encanta. Me acuerdo de esas veces que me decías que te encantaba escaparte a [inserte nombre de pueblo] para desconectar un poco y olvidarte de las cosas. Al final he sido yo el que ha acabado adoptando esa manía, pero no porque consiga desconectar, sino al revés: porque consigo conectar más con personas que realmente me importan. Hacía tiempo que no encontraba causas perdidas por las que batallar con tanta garra. Tantas historias que habéis tejido a través de mis palabras y tantos capítulos sumergidos en la magia de la locura. Siempre me has dicho que te hace gracia como paso de estar tranquilo a enervarme de forma acelerada y a mí siempre me ha hecho gracia que te rías conmigo. Maldita simbiosis. Quién nos iba a hablar de este curso hace unos meses. ¿Y de este verano? ¿Y de los que ya no están? ¿Y de los que sí que siguen? ¿Quién? Los mismos guionistas que han seguido escribiendo páginas. Nosotros. No dejes que nadie te haga sombra, que nadie te retenga, ni que nadie manipule la bondad con la que caminas. Sigue pisando fuerte. Sabes tocar con dulzura los corazones que se acercan a ti y que realmente te aprecian. El mundo necesita más magia como la tuya. No olvides que por muchas discusiones que hayamos afrontado, lo que realmente importa son esos momentos en los que nos reímos, los abrazos y las palabras de corazón. Todo lo demás, carece de sentido. De verdad.


ACTO 3 Y 1/2 - ANTI


Poesía es mi abuela haciendo de comer durante 54 años para alcohólicos
que nunca entendieron el significado de la palabra responsabilidad.
Poesía es mi madre vistiendo luto para que nosotros vistamos seda.
Poesía es mi padre yendo a un trabajo al que odia
para que sus hijos no sepan valorarlo.
Poesía son las cicatrices que aún no han aparecido de todas esas heridas abiertas.
Poesía es solo un género literario
y yo un grandísimo cabrón al que le encanta jugar con ella.

Te cambiaron el corazón por un candado en una tienda de antigüedades.
Desde entonces, las llaves que no encajan; te atraviesan, te fuerzan, te rompen.
Y es que al final ese candado solo abre esa canción que pones
para que acabéis bailando, pero pisando el pasado y destruyendo el futuro.
Los zapatos de cristal son preciosos hasta que se rompen y te cortan en mil pedazos.

Hay gente justificando el daño que hace con el que le hicieron.
Andan sueltos. Los reconoceréis por que están solos.

XXXVII. [$kyp€] Al final te he cogido más cariño del que crees.
-En el fondo, me gustaría que cuando tuviese tiempo libre hablásemos más. Es que hablar contigo es una gozada. Se pasa el tiempo volando. Con razón los otros se tiran horas y horas.
+Gracias, [inserte nombre]. Por mí no hay problema todo es ponerse.
-Transmites seguridad, fuerza, confianza. Creo que ese es el problema. Me transmites mucha confianza. Has conseguido entre nosotros cosas que nadie ha conseguido. Dormir aquí, allí, caerle bien a todos. Siéntete orgulloso. Espero que lo que hemos hablado antes se quede así. No esto de ahora. A ti te gusta mucho eso del blog. Así que te dejaré. 
+No sabía que eras tan gracioso.
-Solo te digo que dejes algo para mañana, así tengo una buena excusa para llamarte.
+Trato hecho.


[12-agosto-2016: pájaros de metal] Nos perdimos por el aeropuerto de Málaga gritando en silencio tu nombre. Llegamos antes, mucho antes de los que deberían haber llegado con más antelación que nosotros. Llegaste tarde, como no nos tienes acostumbrados. El que llega tarde soy yo. A veces cambian los roles. Me quise fundir en ti como ningún abrazo que te había dado antes. Ya estabas de vuelta.

[julio/agosto-2016: serpientes de metal] Nos perdimos por la estación de Málaga haciendo siempre los mismos planes, dialogando y esperando a que uno de los dos pagase la comida de ese día. Siempre nos hemos despedido de forma fría porque 1. no somos el vivo reflejo del cariño y 2. porque sabíamos que volveríamos a vernos pronto. Nos estamos acostumbrando a despedirnos como ya dije en otro artículo de anécdotas.

[camino al olimpo] Permíteme pasarme, y aunque no me lo permitas, voy a hacerlo. Creo que has sido bastante estúpida. Muchísimo. Has cometido el mismo error que me dijiste en mayo que no ibas a volver a cometer. He aprendido a quererte así: en la distancia y en la cercanía, pero me estoy acostumbrando a quererte de cerca y ya no me gusta la distancia. Que se borren errores del pasado no implica que tengas que arrastrarme con ellos. Puede que yo tenga que ver en que este verano no haya sido como te hubiese gustado, pero yo tampoco elegí esto. De hecho, yo no elegí nada. He caído en los mismos engaños que tú y he llegado a aguantar dos semanas mucho más horribles. Te quiero. No me da miedo decírtelo, pero te quiero siendo inteligente y sabiendo tomar las decisiones que tienes que tomar. Los cabreos no nos llevan a ninguna parte, ni la ira, ni la decepción ni las palabras de otras personas que sabemos que no son reales. Estoy esperando con ganas volver a esas clases donde tenemos cuentas pendientes que retomar: juntos, y te aseguro que espero que cuando volvamos, el tema de conversación no se centre en personas que ya no están: ni unos ni otros. Tenemos que superarnos y tenemos que ser fuertes. A eso mismo me llevo enseñando yo desde que doy pasos. Antes no los daba, y ahora no paro de repetirme lo decisivo que soy para todo. Me has repetido infinitas veces que soy un buenazo y que habrías parado ciertas situaciones mucho antes. Que hay gente que no me merece y que hay gente que me necesita para seguir adelante sin perderse o para que se pierdan menos. Tú debes seguir ahí, aunque sigan otros. ¿No lo crees? Me da la sensación de que esto es como un juego en el que nadie quiere perderme, pero muchos juegan a que otros pierdan. Tú no has sido egoísta, así que no dejes que te hagan jaque mate tampoco. Nuestra tetería sigue abierta y nos está invitando a volver. ¿Te vienes?

XXXVIII. [regrets/worth].
-Bueno, yo por ese tipo de cosas te pido disculpas. Te comes demasiados marrones. ¿Pero yo qué culpa tengo de que no soporten nuestra amistad? De ciertas personas sí, y de otras bueno, sabes que te tienen envidia y por eso recurren a ti. Realmente no sé por qué, la verdad.

XXXIX [happy birthday].
Capítulo 1.
-Vaya mezcla se va a formar ese viernes.
+Supongo que tendré que organizar eventos separados.
-Me estás confirmando que viene. ¿No?
+No lo sé.
-¿Entonces estás eligiendo? ¿Justo ese día?
+He dicho que no sé nada.
-Espero que disfrutes ese como quedas apartado a un segundo plano por el disfrute personal de algunos, que no es la primera vez que te pasa, campeón. Que dos tetas tiran más que dos carretas y no aprendes.
+Lo que más odio es ese egoísmo. Ese egoísmo y ese odio. Esas ganas de que no esté bien y siempre buscando el daño hacia esa misma persona.
-¿Me estás hablando en serio?
+Siempre hablamos de elecciones, de cómo me van a joder y de cómo todo puede salir mal. Nunca se habla de acabar bien, de sonreír, de pensar el día que es y de poder estar juntos. Nunca se habla de eso y yo ya siento que me asfixio con tanta presión.

Capítulo 2.
-Sé que te va a hacer ilusión.
+¿El qué?
-Pues el verano, que es muy largo, y escribí tu felicitación por julio o así. La tengo guardada.
+¿En serio? Qué locura.
-Sí. Ya verás. Te va a encantar.

Capítulo 3.
-¿Esperas grandes cosas?
+No. La verdad. El año pasado estuve trabajando el día de mi cumpleaños, así que si este año fuese igual, tampoco me moriría.
-Me voy a encargar de demostrarte con palabras todo lo que siento, que no es poco, y sé que otros no van a saber hacerlo ni la mitad de bien que yo. Si es que lo hacen...
+[inserte nombre]..., no empecemos.
-Es gracioso, pero sabes que es así.

XL. [apuestas]
I.
-Prometo que esta vez todo va a ser distinto, que todo va a cambiar y que voy a ser firme en mi decisión. Esta vez es para siempre
(días después...)
-Jose, me gustaría que quedásemos. Han pasado cosas. Tengo cosas que contarte.

II.
+Como me considero una persona maravillosa y estoy simpático esta noche, te cuento: voy a creer en tus palabras, tienes dos meses, y como lo tienes tan claro, no creo que tengas ningún problema. ¿Aceptas?
-Acepto.

ACTO NULO - NUDITY

Algún día toda esta agonía será tuya y rechazaré todo tipo de custodia compartida.
Algún día todo lo que escribo será para ti, pero no lo dejaré reflejado en mi testamento.
Algún día nadaré en mi propio triunfo y me encargaré de que no estés ahí para celebrarlo.
Algún día me verás echándome polvo de estrellas como el que tú nunca me echarás.

Le pido perdón a todos los árboles que han tenido que matar
para que yo escriba mi pasión sobre ellos.
Le doy las gracias a todos aquellos que no dejaron caer sus hojas
sobre el veneno que sudan tus dedos.
Le doy las gracias a Irene X por escribir toda esta poesía
para personas como tú que no saben entendernos.

Porque tú apoyándome lo peor posible lo hiciste mejor que el resto.

Me encanta acabar artículos mientras bebo café a las seis de la mañana. No hay mejor sensación que la de acabar con el corazón vacío porque sabes que ya no queda nada. No sé qué esperabais esta vez, si creíais que después de las mortíferas anécdotas anteriores, estas iban a ser peores/mejores. Vais a encontrar a mucha Grecia entre la poesía, modificada, claro está, pero sigue siendo Grecia. Os aseguro que es preciosa. Cada una de ellas tiene destinatario. Si os sentís identificados en alguna estrofa o el algún párrafo, no os cortéis en hablarme. Para eso hago públicas mis anécdotas, para que creen caos y creen reflexión y para que acudáis a mí. La reflexión es preciosa si va acompañada de la autocrítica. Podemos compartir nuestras críticas. Volvemos a superarnos. 

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