viernes, 13 de mayo de 2016

Anécdotas 4.0...

"No puedo escribir nada 
que no cure o no haga herida.
No puedo escribir nada 
que te abandone indiferente.
No puedo escribir nada
muerto que no cause vida
No puedo escribir nada mediocre
porque de poder hacerlo
—que podría—
me limitaría a ser uno más
y artículos que pasen desapercibidos
no salen de mis manos".
X - Jose

[07-mayo-2016: Introducción 42] Hoy llueve. Málaga está irreconocible. No solo lloran las nubes, sino también los corazones de algunos desagradecidos que siguen serrando los pilares inestables de un proyecto que no tiene futuro. He contemplado puestas de tormenta que brillaban aún más, porque llamar puesta de sol a algo como esto sería atentar contra la clara realidad. Es duro el trabajo de ir sembrando el caos para que los demás tengan que recoger su fruto después. Es injusto, pero sé que es así. Algún día se apagará la paciencia que no tengo y hablará el silencio que no poseo. Una copa de ginebra rosa no se bebe al trago por muy dulce que sea. Siempre hay motivos. Siempre. Yo espero que tú los tengas, porque yo no.

[09-mayo-2016: Aviso 1] 
Don’t
       hurt
          yourself
                  cause
                        you’re
                                starting
                                            to
                                               love
                                                       it.

[dolor 7991] Creo que es la primera vez en mucho tiempo que me atrapan de verdad. Debajo de una caja de cartón, en un maletero tan desordenado como mi cabeza encontré un sobre con complejo de sorpresa, que me dejó atónito. Solo con tocarlo, ya olía a Grecia. Olía a Grecia y a cada uno de tu mechones que caen titubeantes al vacío. Olía a Grecia y a cada uno de tus dedos que recogen mis problemas en cada abrazo. Olía a Grecia y a ese perfume que no te echas. Olía a Grecia y a mar, pero no a ti. Todo el mundo pensará que Grecia es colosal, que es inmensa, que ahoga problemas y calma tempestades. Nadie se plantea qué hay detrás de Grecia, de sus páginas, de sus versos estancados entre mares de pirañas asesinas y de sus títulos desilusionados por equivaler a una bandada de pájaros sin alas. Tampoco se plantea nadie qué hay detrás de ti. Quizás solo lo haga yo, o quizás algún que otro mundano también intente acertar esta quiniela. Es muy fácil especular sobre la niña de las palabrotas o sobre la niña de la poca vergüenza. Puede que ese sea el motivo que te haga triunfar tanto, que no seas la chica puntual de las quedadas a las que no va nadie o la chica del vestido corto que tapa hasta el mismo rostro. Muy atrás se quedó la niña de la sonrisa de dientes blancos permanentes que solo tiene palabras de princesa, aunque sigues tomando el té a la hora del té. Siempre quedan restos de guerra. Tampoco eres esa chica que se conforma con amar lo políticamente establecido. Rechazas personas porque ya has conocido el dolor del rechazo y ese sabor amargo es superable. Los dos lo sabemos. En el presente camina una chica sin zapatos de tacón de cristal y sin carroza de caballos blancos. Camina una chica con chándal que lleva el pelo planchado los días de lluvia y que va con el pelo mal recogido y con las ventanillas bajadas de su único amor los días de sol. No queda ni rastro de nobleza, de príncipes ni princesas, pero las cosas de palacio van despacio y nosotros tenemos prisa por comernos el mundo. Creo que Grecia hace daño y causa heridas, por eso me mandaste ese Caballo de Troya, para que nunca olvide que he movido montañas con mis palabras (para bien y para mal) y que he desgajado corazones solo con clavar mi mirada en ellos. Cada día me planteo más y más mi necesidad de volar con Grecia (hacia otro lugar) (hacia otra aventura) (hacia otra misión) (hacia otro destino), pero siempre acabo posándome en tus historias y en ese restaurante chino de Benalmádena que me embaucó llevando mi mejor traje de gala: mi pijama. Puede que mi adicción venga del mismo sitio de donde nacen tus curas: de tus labios. Puede que mi adicción no se cure nunca. Se acabaron los cuentos. Esto es más real. PD: Grecia tuvo el mejor prólogo que podrá tener cualquiera de mis libros. Un prólogo escrito con tinta de océano que derramaba sinceridad en la esquina superior de un encabezado vacío y que llenaste de magia. Al final va a resultar que los más pastelosos somos nosotros. Somos nosotros.

XXIII. [No me esperes].
-Estoy empezando a necesitar echarte de menos porque es la única forma que tengo de recordarte.
+No me esperes. Quizás he cambiado. Quizás me he dado cuenta de que no nos unían tantas cosas. Quizás éramos prescindibles. Quizás hemos tomado rumbos distintos. Quizás yo también te eche de menos, pero solo a veces. Quizás me acuerde de ti en esos momentos en los que me faltas. Quizás me duela abrir Instagram y Twitter y tus snaps. Quizás nuestros caminos no se vuelvan a cruzar nunca más.
-¿Y si terminamos?
+¿Y si terminamos?
-¿Y si terminamos?
+¿Y si terminamos?
-¿Quieres?
+[Inserte inyección letal que me deje vivo].

[despedida 131330ZMAY16] Creo que lo hemos llevado demasiado lejos. Me dirijo a ti. Sí. Le hablo a esa persona que me mantenía despierto hasta las cuatro de la mañana, a ese de las notas de audio con sabor a necesidad. No eran solo notas de audio, sino también golpes de texto y dobles ticks azules que sangraban más que las puñaladas de ese perfume que no consigues olvidar. Nadie nos entendió. Nadie nos entiende. Nadie nos entenderá. Hay que desvincular los ventrículos de las aurículas para poder hacerlo y hay muchas arterias y venas congeladas para acercarse hacia la luz. Es complicado definirlo. Abrirse interiormente en el Canal de Suez es la mejor metáfora de la amistad. Raptar al silencio por Bagdad es la mejor metáfora de la desidia sin más. Esa última metáfora no nos pertenece. Despojar tus miedos en París fue mi mejor ovación a la alegría. Desinfectar alguna que otra herida en la Puerta del Sol se convirtió en rutina de cada domingo cuando anochecía. Haber ayudado a seguir cosiendo cicatrices de larvas infectadas fue un reto que nos persiguió en Zaragoza. Volábamos con dos rumbos distintos: Nueva York y la libertad dolorosa. Acabamos trazando líneas imaginarias en un mapa que nos llevase a la misma ciudad. Dicen que Málaga es libertad y también una pequeña gran manzana con sabor a mar. Que lo que te aporte Málaga, no te lo quiten. Que Málaga es sueño y necesita soñadores. Soñadores con aroma a triunfadores. Estoy seguro de que estará encantada de acogerte cuando quieras volver, pero no vuelvas. Dicen que los "hasta luego" no son para siempre, pero no son más que una forma suave de decir adiós sin que duela tanto. Las películas y Hollywood nos tienen tan engañados que seguimos soñando con el bienestar infinito y con que las personas no se van. Nos hacen creer que no huyen y que volverán. Tú estás huyendo y yo una vez que me marcho, no vuelvo jamás. Desgraciadamente tengo experiencia en no volver. Mientras, seguimos jugando a especular sobre el futuro y no nos atrevemos siquiera a tirar los dados. Un traductor, un intérprete, un profesor u otra víctima más del sistema totalitario impuesto. Un [inserte profesión 1], un [inserte profesión 2], un [inserte profesión 3] u otra víctima más del sistema totalitario impuesto. Desconocemos nuestro paradero, nuestro camino y nuestro destino. Jugamos a imaginar, pero ya no confiamos en nuestra imaginación. Nos ha fallado demasiadas veces. Lo que no nos falla es nuestra continua necesidad de mejorar. Con que una persona entre un millón crea en ti, es suficiente, y no te debe importar que esa persona seas tú mismo, aunque hay mucha gente apostando. Esta casa de apuestas está llena de gente que arriesga. Unos ganarán y otros fracasarán. Así es la vida. Hay alto riesgo de fracaso para algunos mundanos. Hazlo saber, que después de tantas postales sin respuesta escritas con el sudor del dolor, las cicatrices no se cerrarán ni con los años. El que avisa no es traidor. Nosotros no avisamos y aquí estamos, despidiéndonos sin que nadie se entere. Sin avisar.

[dolor 2016] No sé por qué lo has hecho, pero al final estás aquí, esperándome con las llaves de tu nuevo hogar y una habitación en la que depositar mis cosas. Me da miedo dar un paso por esa puerta porque hace tiempo que evito la reciprocidad. Tú mismo sabes que me llevé un gran susto cuando me compararon con un dios hace poco. Fue una forma de pedir distancia. Yo lo entendí así. No soy el dios de nadie. Ni el mío propio. Nos espera un lapsus de tiempo vacío, inconexo y vulnerable. Un periodo de tiempo muy lejano a la cercanía y muy próximo de algo que no sé con certeza. Hacía tiempo que no me hallaba tan perdido en mis líneas, ni tan perdido entre los minutos sordos que corren mientras escribo en el blog. Ahora mismo no siento mis proyectos. Parece como si hubieran acabado y creo que no deberían haber empezado aún. ¿Por qué me canso tan rápido de todo? Ni yo mismo lo sé. Siempre descubres nuevos apartados de las personas que te causan sensaciones encontradas. El que yo más odio es la mentira y últimamente la estás frecuentando con regularidad. Ni piadosas, ni tímidas, ni dolorosas, ni existentes. No tolero ninguna si no hay motivos. Nunca suele haberlos, por eso no tolero ninguna. Recuerda esto: "Las relaciones son como un espejo, pueden quebrarse y volver a unir sus trozos, pero siempre verás las grietas en su reflejo". No es un aviso, porque yo no aviso. Es un consejo. Mi mejor consejo. Ahora mismo tengo esa cara que se le queda a un maestro cuando ve entre sus alumnos a un sucesor. La misma que tiene un niño que sabe que ha roto algo. La de un infiel al que le preguntan qué hizo la noche anterior. Tengo cara de escéptico y la cruz de haberlo dado todo por un creyente que desconoce la palabra fe. No me puede gustar más contemplar mi inseguridad en estos momentos. No me puede gustar más saborear la derrota y no me puede gustar más admitir que se han intercambiado los roles. Ya no soy yo el dueño ni el que tiene las cadenas del tiempo. Ahora soy un esclavo. Los esclavos corren lejos cuando tienen miedo. No tengo pensado llegar el primero en esta carrera. Soy alérgico al deporte porque conmigo no se desata esa secuencia de hormonas que producen la felicidad. Anhelo que el motivo del opening de esta entrada no sea la persona con la compartes título. Sigo buscando fuerza en ti, porque esperanza, alegría y bondad son aspectos de los que ya me he cansado. Tenemos que aprender a tirar la piedra, porque todavía ni la lanzamos. Ya después aprenderemos a esconder la mano, y por último: a lapidar. Necesitamos sacar esas alas que nos ayuden a tomar decisiones de verdad, aunque después nos llamen cabezotas, pero ten por seguro que el error y el fracaso son las llaves que necesitamos. El fútbol lleva tres años sin dar justicia, pero puede ser porque tampoco le estés haciendo justicia al mismo. El pesimismo no nos llevará a ningún sitio. Te lo aseguro. ¿Suerte o azar? Esfuerzo. Miedo. Superación. Valor. Desidia. Ilusión. Lucha. Bondad. Espíritu. Creo que lo hemos llevado demasiado lejos.

[andén 9 y 13 cuartos] Sería injusto gritar ese secreto a voces que todos ya saben. Sería injusto, así que no lo voy a hacer. Recuerda ese domingo donde no pasaba el tiempo. Recuerda ese domingo que empezó a las cuatro de la tarde y acabó a las cuatro de la mañana. Recuerda esas conversaciones y recuerda esos recuerdos que me regalaste. Quizás no decapites tu cinturón de inseguridades con frecuencia, pero ese día te lo debiste a ti mismo. 3 años de espera para subirte a ese tren, o para empezar a bajarte. Quedan muchas paradas aún hasta la próxima estación. "Este no es tu partido" fue tu frase. Jugué hasta el descuento. Espera la versión extendida. Mi moral me prohíbe desnudarte más aquí.

XXIV. [Intolerancia de un viernes 22 de abril y de un viernes 6 de mayo].
-Has dicho que seguro que soy otro facha homófobo de esos y ni siquiera me conoces. A mí lo que no me van son las mariconas malas esas. Lo demás me da igual.
+Por favor. Las mariconas locas esas son personas como otras. Te gusten o no, tienen los mismos derechos que tú a hacer los que les dé la gana, pero vaya, que con esa intolerancia, estás sobrando completamente en esta conversación.
-(Silencio).
*¿No crees que has sido un poco duro?
+¿Esa persona se ha molestado en pensar si a las personas a las que él llama mariconas malas les sienta bien lo que él dice? No. Entonces me da bastante igual haber sido duro o no.

*¿Y tú qué harías con los gays?
$Yo los fusilaría a todos.
(Risas).
*¿Y si llevamos a Jose para que lo conozca y se líe?

Es increíble la fama que tiene Jose.
Tan guerrero, tan luchador, tan ansioso por
tener esos derechos que otros no ven o no quieren ver.
Tantas ganas de ser feliz y de no recoger más cenizas de un 
escenario en el que ya no pueden explotar más bombas para hacer 
más daño. No pueden. No pueden. No pueden. No pueden. No pueden.

[plegaria 18] Al final no ganó ese vestido de cuello lujurioso que nos llevó hacia la montaña más tenebrosa del país. Dicen que la Serranía de Ronda esconde ninfas, sin embargo, aquello parecía un paisaje sacado de esos libros de Tolkien. Ningún duende acechaba sin desprender malicia. Ninguno. Ni ese que parece el bueno. Ni ese. Cuánto nos ha costado arrancar el motor de nuestro camino. Sigues hilada a muchos prejuicios y debido a ellos has conocido tarde a gente que te han otorgado sin pensarlo las llaves de su corazón. Yo lo hice. Tú no me veías. Fue un inicio abrupto y también corrupto. Fue un inicio violento y sin dejar lugar a la pausa. Fue el mejor de los inicios, conociéndonos en nuestro más puro esplendor. Ten cuidado con los senderos que estás frecuentando porque de inocentes no tienen ni un ápice. Vaya culto me he vuelto ahora. Un ápice. Un ápice de sinceridad es lo que necesitaría el mundo para funcionar mejor. Gracias por otorgarnos esa parte. Tengo miedo. Sí. Soy yo el que se siente inseguro ahora. Soy yo. Creo que nos estamos equivocando. No nosotros dos. Los demás... Sigamos apostando. Tú sabes de lo que hablo.

[estado de WhatsApp I] "I was served lemons, but I made lemonade". Está muy amarga. Es como si esos limones llevaran insecticida para echar a arder mi tráquea y mis pulmones. He sentido un sofoco que pulverizaba soledad. Te he sentido muy cerca esta vez. Quizás te estabas consumiendo por hacer del remedio una enfermedad. Tira los limones en vez de seguir haciendo limonada con ellos. Quizás esa sea la solución.

[mentira 25/12] "Ten cuidado con lo que deseas, que a veces se hace realidad"  esa fue la frase que me dedicaron una vez y la misma que te digo yo ahora. Aquí estás. Has estado mucho tiempo engañándonos o sin darte a conocer. Llámalo como quieras. Yo no puedo confiar en alguien que me muestra más rostros que un baile de máscaras. Eso es lo peor, que ninguno de esos rostros me aporta luz ni claridad. Veo que eran todo máscaras. La mayor decepción es esa que te llevas al saber que esa persona te está juzgando sin piedad cuando has dado muchísimo de forma desinteresada por ella. Todavía recuerdo ese día. Ese viernes 25 de marzo cuando me comía la carretera mientras tarareaba canciones de Rihanna y me sentía más estúpido que nunca. Tan estúpido como nunca me había sentido. Tan engañado. Tan encontrado en la nada. Tan dolido. Me sentía roto. Traicionado. Quizás las partituras hayan vuelto a posarse sobre el atril, pero yo necesito más pruebas de confianza que unos cuantos mensajes bonitos. A mí las comparaciones celestiales no me aportan nada si no se hacen desde el corazón y de momento solo veo materialismo e interés y eso no se hace desde el corazón. Se hace desde ese circuito de neuronas tan frío y tan divergente como insurgente. Esa cascada de plegarias [18] por la que está desembocando tu río es válida, pero quizás no sea ética. Quizás. Quizás. El margen de error es amplio y más cuando no sabes medirlo. El margen de error te puede conducir hasta el más amplio fracaso si no actúas con precisión. A pesar de todo, sigo aquí. Contigo también. Sigo aquí. Recibiendo palos (y no de madera) como con muchos otros. Esperando nada para sorprenderme por algo y no sorprendiéndome por nada. A pesar de todo, sigo aquí. Ya no me entiendo ni yo mismo. Ya no me entiendo.

XXV. [Dieta -30].
-¿Tú te has visto? ¿Así de gordo? ¿Hasta dónde vas a llegar? ¿Hasta dónde?
+Ni que a mí me gustase estar así.
-No haces nada por cambiarlo. ¡No haces nada! Ya hasta te miran de forma extraña por la calle.
+No estoy tan gordo.
-Ni tan delgado, ni tan normal, ni tan nada. Es que vas camino de ser una cosa amorfa.
+(Lágrimas). Esto lo conseguiré por mí mismo. Lo haré.
(Meses después...) (Años después...)
-(Abre la puerta) [Sorpresa] Maldigo el día en el que empezaste esa puta dieta.

[huida 6xRUT] Vaya final tan inesperado ha sido el que se ha tejido en esta historia. Cada ave ha emigrado hacia un lugar distinto. Voy a ser breve como lo eres tú, porque especialmente sabes que va por ti. Que no te pesen las cabezonadas de un niño de 18 años. Que ya somos mayores para guiarnos por los impulsos que no hemos razonado. En la balanza de las pérdidas y las ganancias temen por tu marcha, incluso más que por la mía. Contigo lo ven claro. No te precipites, que puede que en el vacío no haya golosinas... O quizás esté la fábrica de Willy Wonka. ¿Arriesgar o no arriesgar? Esa es la cuestión.

[castigo ∞] Nunca fue arte amar el amor idílico de la literatura. Nunca fue arte pensar que los colores se mantendrían igual de vivos siempre y que nunca se irían apagando. Nunca fue arte pensar que viviríamos en esos castillos de cuentos de hadas o en los palacios de alfombra roja. Nunca fue arte suponer que los versos de un poeta muerto inspirarían nuestros desvelos de madrugada. Nunca fue arte imaginar que la vida misma nos devolvería a esos mundos donde caminábamos entre rosas sin espinas. Nunca fue arte adorar a las estrellas que ni siquiera vemos o pensar que la magia podría iluminar nuestros viejos relojes. Nunca fue arte contemplar nuestra luz en esos océanos de mentiras. Nunca fue arte socorrer una herida de muerte, pero al menos lo intentamos. He aquí un fragmento de Studios Ruiz: Un falso hasta luego... ["Es imposible no sentirse derrotado viendo como la confianza que apreciabas en algunas personas de tu alrededor se desmorona cual castillo de naipes mientras estos sangran alegría por cada costado en su caída o ver como la luz de veracidad que se exponía en voces apagadas se va haciendo cada vez más tenue con el transcurso del tiempo. Año tras año hemos ido descubriendo que las almas que nos acompañan vienen y van, es necesario distinguir como evoluciona todo, miles de "promesas", miles de "eres muy especial", miles de "nos veremos más", miles de "nos veremos en verano", miles de "al final no pudimos vernos", miles de "aciagas noches"... En el fondo subyace la realidad que nunca nadie se paró a observar. La meta no es rendirse ante las adversidades y ver como estos nuevos corazones nos dicen un hasta luego. Somos conscientes, y constantemente infravaloramos todas las características óptimas que nos definen, nos aferramos a un deseo incandescente de querer ver las cosas de un modo atípico. Todo está en constante devenir, todo está regido por múltiples cambios venideros que implícitamente nos arrastran consigo. Lo importante no es que te definan tus cambios de humor, tu aparente valentía o tu hipocresía, sino tus grandes cualidades que puede que nadie conozca y por supuesto, tenemos que ser los autores de nuestras vidas. Si otros escriben nuestra biografía se acabará perdiendo la esencia de nuestro ser"]. Creo que me estoy cortando contigo y eso que no lo estoy haciendo con nadie. Creo que me estoy cortando y encima no estoy sangrando. Estaré haciendo lo correcto.

XXVI [cuento de hadas -∞].
-¿Qué te ha dicho?
+Nada.
-¿Cómo? ¿Nada? No me lo creo. ¿Cómo te sientes?
+La verdad es que normal. Yo tampoco esperaba nada, la verdad. (Risas).
-¿He de creerte?
+Créeme. Yo no esperaba nada.
-Normalmente lo que haces no cae en saco roto y más si es importante. Esta vez ha sido así.
+Puede ser. Cada uno que interprete lo que quiera. Yo ahora mismo no estoy para interpretar.

[musa no presente] Me alegro de que hayas dado ese paso, pero ahí sí que no puedo acompañarte. No sé por qué has vuelto con alguien que nos ha causado tanto daño. No lo entiendo. De verdad que no. Intentaré lucir siempre mi mejor sonrisa, pero sé que siempre no podré. Mantenlo lejos, que quiero volver a verte con regularidad, pero no quiero escuchar ese nombre muchas veces más. Yo no lo tolero. Sigo viendo esa misma alma mezquina y dañina que intentó atacarnos sin piedad. No voy a cambiar mi visión respecto a él. Lo siento.

[09-mayo-2016: Aviso 2] "Tus promesas no significan nada porque nunca las cumples".
Your
promises      
  mean                    
     nothing                           
cause                             
you                        
never               
keep        
them.

[epílogo I] Estas sí que no son anécdotas y por eso ya está superando a todas las anteriores. Creo que jamás había visto tanta claridad en una entrada mía de un blog. Ahora no hay misterio. No doy lugar a la duda. No doy lugar a nada. No doy lugar a todo tampoco. Eres tan enigmática "Anécdotas 4.0..." que yo mismo he tenido que leerte dos veces para entenderte. Si tuviera que volver a escribirte no sabría cómo hacerlo, así que mejor te dejo: sola, triste y abandonada en esta parte del blog que ahora mismo encabezas, pero de la que algún día desaparecerás para que otra ocupe tu lugar. Disfruta de la gloria, que otras personas no saben cómo hacerlo. Quizás tú sí sepas. Quizás tú sí. Con este van ya 21 "quizás". A ver si en Cuatro se atreven a dedicarte 21 días viviendo tus 21 quizás porque yo lo vería horrible. Yo te he vivido a ti y tú a mí. Que no nos viva nadie más.