lunes, 1 de octubre de 2012

Amanecer...


Eres la bella luz que rompe el día,
los suspiros llevaderos de mi alegría,
el mágico perfume de mis fantasías,
la brisa blanca que vuela con mi valentía.

Vienes entre mágicos destellos matinales,
entre poemas rotos y colosales.
Te vas entre luces oscuras y temblorosas,
dejas poemas bellos y también prosa.

Luces el alba de mis dulces mañanas,
haces que toquen solas las campanas
sinfonías musicales que me hechizan
y a mis sentidos nerviosos hipnotizan.

Las flores de mi jardín lucen bellas,
es tu polvo de hada el que vuela,
y refleja sentimientos en ellas,
la magia que desprenden es mi condena.

La noche acecha entre nubes negras,
este es mi castigo por los poemas,
tener que esperar más de doce horas,
para ver de nuevo a la luz crepuscular, 
alba de destellos que rebosan mi felicidad.

Estrellas...


Las estrellas cantan al amanecer,
no quieren esconderse otra vez,
son almas esclavas de la noche,
sienten miedo al furioso reproche.

Viven en condena con el sol
todas son estrellas, dice el amor
pero no todas brillan igual,
dice el perdón con claridad.

Ellas no tienen planetas girando,
ni sueños para seguir luchando,
han muerto todos sus deseos,
el sol las destruyó con sus saqueos.

Voces tristes iluminan las madrugadas
entre gemidos y dolorosas baladas.
Una estrella ahora está en libertad,
para otra, en cambio, llegó su final.

Nubes...


Veo la espuma del mar aéreo y celestial
que arriba está con sus deseos esparcidos,
nieve blanca detrás de árboles escondidos,
melodías pasajeras del viento intraquilo.

Un hechizo encantado lo hizo llorar,
desde mi ventana se apreciaban sus lágrimas bajar.
¿Quién pudo traer tanta espuma de tan alto lugar?

El desierto blanco está turbio y frío,
en las arterias está lloviendo;
por las venas pasa un incendio corriendo.
Las arenas se hallan en un desafío:
morir despiertas o dormir muertas.

La nube yace triste bajo mi lecho,
¿es hoy otro día de lluvia molesto?
Mis ojos palpitan y derraman inseguridad,
podré buscar respuesta en otro cielo, ¿verdad?